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Salvadoreña becada por Gates Millennium Scholars Program en Estados Unidos

La estudiante colaboró con un proyecto en defensa de estudiantes inmigrantes, que logró cambios en la ley.

 

 Colaboración de Sandra Serrano

Una joven salvadoreña, residente en el Estado de Nebraska, Estados Unidos, ganó en el año 2016, una de las más prestigiosas becas del Gates Millennium Scholars Program entre 53,000 estudiantes que aplicaron.

Alejandra Escobar es una joven de 18 años, quien migró a los Estados Unidos a la edad de 11 años, ahora se ha convertido en una estudiante universitaria, gracias a dicho programa.

“Las oportunidades existen para los jóvenes hispanos que tienen problemas para pagarse sus estudios, lo que se requiere es un esfuerzo extra, y tocar puertas en los distintos programas de becas que hay”, comentó esta joven que dejó su infancia en el municipio de Apopa, departamento de San Salvador, donde recibió las bases de su educación y buenos ejemplos de sus maestros en el Colegio Santa Cruz, lo que le ayudó para salir adelante en el país, que ahora la acoge, y donde la primera barrera a superar fue el idioma.

Indicó que al principio estuvo en un programa de aprendizaje del inglés como un segundo idioma, y cuando estuvo lista la colocaron en el grado escolar que correspondía a su edad.

“Me tocó esforzarme bastante para ponerme al nivel en mi curso y alcanzar a las otras niñas, por ejemplo en la lectura. A veces no entendía, pero fingía que sí para no sentirme auto marginada”, recordó.

Este año, según se publica en el sitio oficial del Gates Millennium Scholars Program, el cual es financiado por la Fundación Bill & Melinda Gates, se otorgaron 1,000 becas entre grupos étnicos con presencia en esa nación, distribuyendo, de este total, 350 entre los hispanos y seis de ellas en el Estado de Nebraska.

Esta joven asegura que el proceso de aplicación no es nada fácil, ya que se exigen ciertas cualidades, por ejemplo un promedio excelente de notas, experiencia en servicio comunitario y un demostrado liderazgo en la comunidad.

“Además, si un estudiante califica y decide aplicar, tiene que escribir ocho ensayos, respondiendo preguntas específicas; debe presentar dos cartas de recomendación de un maestro y una persona que pueda probar el servicio comunitario y liderazgo. Después de enviar la aplicación, la organización escoge finalistas para enviar otros documentos”, señaló esta joven.

Agregó que “personalmente me tomó mucho tiempo hacer la aplicación para reunir todas las evidencias, a pesar que había trabajado duro en mis años de escuela para tener las credenciales suficientes que me permitieran aplicar a becas estudiantiles”.

También aseguró que fue parte de más de 15 actividades extracurriculares y deportes; participó en mesas directivas en varios clubs y en el año 2015 colaboró en un proyecto de defensa de los derechos de los estudiantes inmigrantes, el cual logró que se pasara una ley que ayudaba a los estudiantes con permiso para estudiar a que fueran elegibles para trabajar profesionalmente en el Estado de Nebraska.

Por su parte, Sonia de Escobar, dijo que su hija siempre tuvo claro que sus estudios universitarios representarían sacrificios económicos para la familia en un país como Estados Unidos, por lo que se esforzó con anticipación para llenar los requisitos que normalmente exigen los programas de becas en Estados Unidos. “Ella no solo aplicó a uno sino a varios”, afirmó.

Dicho programa de becas nació en 1999, con un fondo de 1.6 billones de dólares, con el objetivo de promover la excelencia académica, proveer oportunidades y reducir barreras financieras para 20,000 estudiantes destacados de los Estados Unidos, de origen afroamericano, americanos nativos de Alaska, hispanos e isleños del Asia Pacífico, entre otros, interesados en disciplinas como: ciencias de la computación, educación, ingeniería, biblioteconomía, matemáticas, salud pública o ciencias.

En ese sentido, Alejandra Escobar calificó en la disciplina de la ciencia. Esta joven empezó la carrera de ciencias políticas y administración de empresas en la Universidad Estatal de Omaha, Nebraska; al concluirla también tiene asegurado el financiamiento de un postgrado.

A pesar de su alegría de ser parte de dicho programa, lamentó que en 2016 hayan dado las últimas becas de esta iniciativa promovida por el dueño de Microsoft.

Jose Alejandro Ibarra
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