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6 razones científicas por las que soñar con sólo ser madre y esposa está más que bien

Este es el mejor de todos los sueños….

 

 

Emma E. Sánchez /Familias.com

Las mujeres jóvenes de hoy en día viven en un mundo lleno de oportunidades como nunca lo vieron sus bisabuelas, abuelas o sus madres. También es cierto que enfrentan amenazas contra su  género mucho más agresivas que antes.

En medio de este mundo polarizado ¿Qué pasa cuando una joven mujer que tiene acceso a la educación y la libertad de hacer y escoger lo que quiera, expresa su deseo de casarse, tener hijos y ser ama de casa?

¿Está mal? ¿Está enferma? ¿Algo funciona mal en su cabeza?

La naturaleza es la naturaleza

La ciencia una y otra vez nos dice que todo ser vivo tiene un ciclo de vida que busca cumplir: Nacer, desarrollarse, multiplicarse y morir. La reproducción es la manera que la naturaleza nos dio para preservar nuestra especie, por lo que si algo dentro de nuestro cerebro nos hace sentir bien cuando vemos un bebé, conmovernos al cargarlo y desear tener los propios hijos, no es una enfermedad, es nuestra naturaleza.

La razón, la educación y la evolución de nuestra sociedad, nos han dado “parámetros” para cuándo y cómo poder “multiplicarnos” de manera aceptable y que sea bien visto por los que nos rodean.

Desear tener hijos es naturaleza, el cómo y el cuándo, con frecuencia se nos enseña.

 

Distingue entre desear ser madre o sentirte vieja

Entre mujeres es común este deseo de ser madres, pero es fundamental distinguir perfectamente por medio de la razón, la lógica, la reflexión, el consejo de los que amamos y hasta la intervención de especialistas;  para no caer ante un capricho de la edad, la presión social por tener un hijo que no se desea, el sentirse vieja o sola.

Nuevamente el deseo es natural, pero no es excusa para ceder y cometer errores.

El famoso reloj biológico

Las hormonas hacen su trabajo y si esto sucede es que estás sana, y hay un tiempo donde la idea de conseguir una pareja y tener un hijo no saldrá de tu cabeza, pero nuevamente hay que distinguir entre lo que se desea, lo que se siente y lo que otros te están presionando a hacer o desear.

Para muchos, el reloj biológico es una invención para presionar a las mujeres a tomar decisiones. No cedas a presiones externas. Escucha, pon atención a tu mente, a tu cuerpo y a  lo que tú realmente deseas.

La educación, los valores y el medio en el que creciste

La manera en la que fuiste criada va a determinar y condicionar en gran manera tus instintos, por eso te educaron, para que la razón impere y las decisiones se tomen con la cabeza y el corazón y no desde los arranques de deseo, pasión, desesperación o presión social.

Los traumas de la infancia

Revisar con un psicólogo tus razones o motivos para casarte, tener hijos o no, es bueno, muy recomendable de hecho. El traer a una personita a este mundo no debe ser el resultado de nuestros conflictos personales de infancia o con nuestros padres, debe ser netamente el producto del amor y el deseo de compartir la vida y de la búsqueda de felicidad familiar.

La libertad de elegir

Tras hablar todo lo anterior, no hay mucho más que decir, excepto el recordar una y otra vez a tus  hijas y amigas, que cada mujer tiene el poder y el deber de tomar sus propias decisiones. Lo que ellas decidan en conciencia, lo asumirán con responsabilidad y les hará felices a ellas y a  quienes les rodean.

Hoy una mujer tiene el poder y libertad de decidir ser o no madre, casarse o no y lo mejor es que todas debemos respetar y respaldar su decisión antes que criticarla y juzgar sus acciones.

¿Qué piensas tú?

Jose Alejandro Ibarra
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